Friday, May 14, 2010
LOS POEMAS QUE NERUDA
DEDICO A STALIN
A nadie se le escapa que Pablo Neruda fue un escritor políticamente comprometido. La palabra hasta suena bien, sobre todo si se oculta con quién, y para qué, fue el compromiso. Veamos la siguiente joyita:
DEDICO A STALIN
A nadie se le escapa que Pablo Neruda fue un escritor políticamente comprometido. La palabra hasta suena bien, sobre todo si se oculta con quién, y para qué, fue el compromiso. Veamos la siguiente joyita:
"Unión Soviética, si juntáramos
toda la sangre derramada en tu lucha,
todo lo que diste como una madre al mundo
para que la libertad agonizante viviera,
tendríamos un nuevo océano
grande como ninguno
viviente como todos los ríos,
activo como el fuego de los volcanes araucanos.
En este mar hunde tu mano
hombre de todas las tierras,
y levántala después para ahogar en él
al que olvidó, al que ultrajó,
al que mintió y al que manchó,
al que olvidó, al que ultrajó,
al que mintió y al que manchó,
al que unió con cien pequeños canes
del basural de Occidente
para insultar tu sangre,
Madre de los libres...
Supongo que los responsables del Premio Nobel de Literatura, los mismos que negaron el premio a Borges por recoger un galardón en el Chile de Pinochet, debieron valorar que bautizar a la Unión Soviética como Madre de los libres, que considerar a Occidente como un basural y que hacer un llamamiento al asesinato de todos aquellos que denunciaran el bolchevismo, significaban méritos extra a la hora de su elección. Si no, que se lo pregunten a Günther Grass, a José Saramago o a Dario Fo.
Como no van a tener la oportunidad de escucharlos en las hagiografías que se avecinan para este aniversario, allá van estos versos, perla de la poesía de habla hispana:
"Stalin alza, limpia, construye, fortifica,
preserva, mira, protege, alimenta,
pero también castiga.
Y esto es cuanto quería deciros, Camaradas:
hace falta el castigo"
(Canto general, 1950)
del basural de Occidente
para insultar tu sangre,
Madre de los libres...
Supongo que los responsables del Premio Nobel de Literatura, los mismos que negaron el premio a Borges por recoger un galardón en el Chile de Pinochet, debieron valorar que bautizar a la Unión Soviética como Madre de los libres, que considerar a Occidente como un basural y que hacer un llamamiento al asesinato de todos aquellos que denunciaran el bolchevismo, significaban méritos extra a la hora de su elección. Si no, que se lo pregunten a Günther Grass, a José Saramago o a Dario Fo.
Como no van a tener la oportunidad de escucharlos en las hagiografías que se avecinan para este aniversario, allá van estos versos, perla de la poesía de habla hispana:
"Stalin alza, limpia, construye, fortifica,
preserva, mira, protege, alimenta,
pero también castiga.
Y esto es cuanto quería deciros, Camaradas:
hace falta el castigo"
(Canto general, 1950)
"En tres habitaciones del viejo Kremlin
vive un hombre llamado José Stalin.
Tarde se apaga la luz de su cuarto.
El mundo y su patria no le dan reposo.
Otros héroes han dado a luz una patria,
él además ayudó a concebir la suya,
a edificarla
y defenderla.
Su inmensa patria es, pues, parte de él mismo
Su inmensa patria es, pues, parte de él mismo
y no puede descansar porque ella no descansa.
En otro tiempo la nieve y la pólvora
le encontraron frente a los viejos bandidos
que quisieron (como ahora otra vez) revivirel knut,
y la miseria, la angustia de los esclavos,
el dormido dolor de millones de pobres.
Él estuvo contra los que como Wrangel y Denikin
fueron enviados desde Occidente para “defender laCultura”.
Allí dejaron el pellejo aquellos defensores
Allí dejaron el pellejo aquellos defensores
de los verdugos, y en el ancho terreno
de la URSS, Stalin trabajó noche y día.
Pero más tarde vinieron en una ola de plomo
los alemanes cebados por Chamberlain.
Stalin los enfrentó en todas las vastas fronteras,
en todos los repliegues, en todos los avances
y hasta Berlín sus hijos como un huracán de pueblos
llegaron y llevaron la paz ancha de Rusia"
(Que despierte el Leñador, 1948)
"Stalinianos. Llevamos este nombre con orgullo.
Stalinianos. Es esta la jerarquía de nuestro tiempo.En sus últimos años la paloma
La Paz, la errante rosa perseguida, se detuvo en sus hombros
y Stalin, el gigante, la levantó a la altura de su frente
Así vieron la paz pueblos distantes"
Supongo que entre los pueblos benditos con la paz estaliniana a los que se refería Neruda se incluían Corea, Lituania, Letonia. Estonia, Rumania, Grecia, Bulgaria, Polonia o Finlandia. No seamos impertinentes. Seguramente se referiría a la paz de los cementerios...Para concluir, bueno será reproducir los infames, especialmente para las decenas de millones de sus víctimas, versos de “Las uvas y el viento”
Junto a Lenin
Stalin avanza
Y así, con blusa blanca
Con gorra gris de obrero
Stalin,Con su paso tranquilo
Entró en la Historia acompañado
de Lenin y el viento..
¿Recuerda alguien dónde están los poetas que escribieron algo similar de Hitler o Mussollini? ¿Recibiendo homenajes y recuerdos o en el estercolero de los olvidados? En fin, descansen en paz los tres –Lenin, Stalin y Neruda–. Tanta “gloria” se llevaron como paz nos dejaron.
El Otro Pablo Neruda, de Alberto Acereda
"Stalinianos. Llevamos este nombre con orgullo.
Stalinianos. Es esta la jerarquía de nuestro tiempo.En sus últimos años la paloma
La Paz, la errante rosa perseguida, se detuvo en sus hombros
y Stalin, el gigante, la levantó a la altura de su frente
Así vieron la paz pueblos distantes"
Supongo que entre los pueblos benditos con la paz estaliniana a los que se refería Neruda se incluían Corea, Lituania, Letonia. Estonia, Rumania, Grecia, Bulgaria, Polonia o Finlandia. No seamos impertinentes. Seguramente se referiría a la paz de los cementerios...Para concluir, bueno será reproducir los infames, especialmente para las decenas de millones de sus víctimas, versos de “Las uvas y el viento”
Junto a Lenin
Stalin avanza
Y así, con blusa blanca
Con gorra gris de obrero
Stalin,Con su paso tranquilo
Entró en la Historia acompañado
de Lenin y el viento..
¿Recuerda alguien dónde están los poetas que escribieron algo similar de Hitler o Mussollini? ¿Recibiendo homenajes y recuerdos o en el estercolero de los olvidados? En fin, descansen en paz los tres –Lenin, Stalin y Neruda–. Tanta “gloria” se llevaron como paz nos dejaron.
El Otro Pablo Neruda, de Alberto Acereda
Labels: elegias, Neruda, Stalin
Friday, October 10, 2008
ELEGIA DE PABLO NERUDA
A FULGENCIO BATISTA
"Ante Fulgencio Batista, capitán de su pueblo, estamos en presencia de Cuba: nadie como él la representa tan poderosamente en este instante, y antaño unos pocos, a quiénes él continúa, dejaron dispersos los huesos en cárceles de piedra para que Cuba viviera (....) Batista, como hombre del pueblo, ha comprendido mejor que muchos demagogos el papel de los intelectuales (...) Los chilenos damos hoy la mano a Fulgencio Batista, con una franqueza y sinceridad que llamaríamos chilena si no fueran también condiciones permanentes de Cuba. Saludamos en él al continuador y restaurador de una democracia hermana, al hombre que recibió la patria despedazada y anarquizada, recién salida de las garras de un tirano sangriento, y palpitante aun de la heróica, legendaria lucha que lo derrotara. Saludamos al que pudiendo haber seguido el camino de muchos filibusteros del poder, lo entregó con sus anchas manos morenas a quien eligiera su pueblo".
"Saludo a Batista", palabras del senador comunista Pablo Neruda en la Universidad de Chile, publicadas por El Siglo, órgano oficial del Partido Comunista de Chile, 27 de noviembre, 1944.
A FULGENCIO BATISTA
"Ante Fulgencio Batista, capitán de su pueblo, estamos en presencia de Cuba: nadie como él la representa tan poderosamente en este instante, y antaño unos pocos, a quiénes él continúa, dejaron dispersos los huesos en cárceles de piedra para que Cuba viviera (....) Batista, como hombre del pueblo, ha comprendido mejor que muchos demagogos el papel de los intelectuales (...) Los chilenos damos hoy la mano a Fulgencio Batista, con una franqueza y sinceridad que llamaríamos chilena si no fueran también condiciones permanentes de Cuba. Saludamos en él al continuador y restaurador de una democracia hermana, al hombre que recibió la patria despedazada y anarquizada, recién salida de las garras de un tirano sangriento, y palpitante aun de la heróica, legendaria lucha que lo derrotara. Saludamos al que pudiendo haber seguido el camino de muchos filibusteros del poder, lo entregó con sus anchas manos morenas a quien eligiera su pueblo".
"Saludo a Batista", palabras del senador comunista Pablo Neruda en la Universidad de Chile, publicadas por El Siglo, órgano oficial del Partido Comunista de Chile, 27 de noviembre, 1944.
Fulgencio Batista fue un militar cubano y presidente de Cuba en dos oportunidades, entre 1940-44 y 1952-59. En su primer período, asumió el cargo tras ganar una elección como representante de la Coalición Socialista Democrática y tras derrocar al anterior gobernante, Ramón Grau. En 1952, al darse cuenta de que las encuestas preelectorales lo situaban en tercer lugar, a 4 meses de las elecciones presidenciales dio un golpe de Estado incruento con el cual se hizo del poder. Durante su mandato llevó a Cuba a un alto grado de corrupción e ilegalidad que le valió incluso la molestia de sus aliados norteamericanos, y gran parte de los cubanos y del mundo celebró su destitución tras la revuelta de Fidel Castro y sus soldados, que en 1959 se declaraban ante el mundo, en su primer engaño de muchos que vendrìan a continuación, decididamente no marxistas.
En todo caso, ¿qué habrá pensado Fidel Castro acerca de este elogioso poema de Neruda dedicado nada menos que a Fulgencio Batista?
Vemos, una vez más, en este poema de Neruda dedicado a un dictador de mala fama, su gran asiduidad a arrimarse a cualquier árbol firme que pudiera darle sombra, sin reparar en sus condiciones morales. Como antes lo había hecho dedicándole ridículas elegías a un monstruo como Stalin, en un conjunto de poesías que sus admiradores se esfuerzan en ignorar o sepultar en el olvido por lo impresentables que resultan ser y lo mal que hablan de la persona del "vate".
Bueno, aquí, los rescatamos del olvido deliberado con el que la izquierda pretende enterrarlos.
Labels: Fulgencio Batista, Neruda
