Friday, April 27, 2007
NAZIS Y SOCIALISTAS, EN EL FONDO,
SON COMO HERMANOS
SON COMO HERMANOS
Alemania, año 1933. Dos meses antes de que Hitler asuma el poder en calidad de Canciller del Reich.
¿De qué tipo de político creen ustedes que viene la siguiente declaración?:
"¿ Tienen todos los seres humanos derecho a reproducirse? La Naturaleza tiene metas más altas que el individuo. La vida sin valor y la que es incapaz de progreso no debe estorbar a los seres eficientes y normales"
"el derecho a la propia vida es limitado y condicionado. En la medida que no cumple con las exigencias de las leyes de la naturaleza, debe pagar las consecuencias de sus deficiencias. La Naturaleza no perdona los pecados"
¿Se trata acaso de un trozo de Mi Lucha, la única obra escrita de Adolf Hitler? ¿ O, en su defecto, de algún miembro del partido nazi imbuído de su filosofía? ¿Qué creen ustedes?
No, señores. Estas palabras corresponden al profesor Fetschner, un eugenista socialdemócrata (socialista, entiéndase) alemán contemporáneo de Hitler, posiblemente enemigo político de éste, citado por el historiador Michael Schwartz en su libro "Eugenesia socialista", 1995.
Pero, ¿observan ustedes alguna diferencia con los odiados nazis en su discurso y conceptos? ¿sorprendidos?
En su reciente libro, "Salvador Allende: el fin de un mito", Victor Farías va demostrando las tremendas similitudes ideológicas de dos ideologías aparentemente antagónicas: el nazismo y el marxismo. Y resultan ser sorprendentes. De hecho, el nazismo y el marxismo no resultan ser tan antagónicos. En el ámbito teórico, ambos son socialismos que parten de una visión materialista del hombre y de la historia. Uno ponía el acento sobre la raza, y el otro sobre la clase social. El comunismo, ganador de la II Guerra Mundial, se encargó de convencer al mundo que el nazismo era un movimiento de "ultraderecha" y este enfoque errado y vigente persiste hasta el día de hoy.
Dice Farías en su libro: "La larga lista que pone de manifiesto la fascinación de los socialistas por la negación y aun el desprecio por la vida (aborto, eutanasia, eugenesia) se funda en una cuestión de principio. Desde un inicio Marx afirma que "el Yo es una ficción" y que sólo cabe hablar del destino individual como un "momento" de relaciones sociales fundadas en un fenómeno de la actividad económica y desde dentro de una "clase". Lenin, en toda consecuencia, convierte el ser humano en una función de la lucha de clases en que el "organismo social" alcanza su forma suprema de la sociedad comunista". En pocas palabras, la vida individual está supeditada a las necesidades de la lucha de clases y de la sociedad marxista; ese es el valor que se le otorga al individuo y a su vida. De ahí que existan vidas "desechables", como por ejemplo las víctimas de la violencia izquierdista o los embriones , y vidas valiosísimas, como las víctimas del Gobierno Militar, por citar como ejemplo lo más conocido y cercano a nosotros.
El valor de la vida y de cada vida, para ellos, no es intrínseco, sino que depende del objetivo final buscado y la importancia que para este fin tengan.
¿Es la eugenesia una práctica exclusiva del nazismo? Más sorpresas. En la socialdemócrata (socialista) Suecia, entre 1935 y 1976 se practicó la esterilización forzada estatal a 60 mil personas, incluyendo deficientes mentales, inadaptados, marginales, gente en fin que resultaba molesta para la entonces inicial (y ahora fracasada) perfecta sociedad socialdemócrata sueca que se pretendía establecer. Esta ley se dictó sólo un año después de la misma dictada en Alemania por Hitler (1933) y poco antes del proyecto de ley de Salvador Allende (Ministro de Salud de Aguirre Cerda) de 1939-41 que proponía esterilizar obligatoriamente en Chile a retardados mentales y ¡alcohólicos! (más de un millón de chilenos).
Si ustedes, leyendo la historia universal, se han admirado de cómo los espartanos lanzaban a los niños defectuosos desde lo alto de un cerro a morir, o se horrorizan con las pretensiones nazis de eliminar a los débiles y enfermos mentales, agreguen a la lista a los regimenes socialistas que manifiestan igual desprecio por la vida que no les resulta util y productiva. Los mismos que claman contra la pena de muerte y la protección de los derechos de los delincuentes sobre los de las victimas.
Como decía Ronald Reagan, en una frase genial:
"Comunista es alguien que ha leido a Marx.
Anticomunista es quien ha entendido a Marx"
Foto: Molotov y Von Ribbentrop firmando el Pacto de No Agresión de 1939, entre URSS y la Alemania nazi.
Detrás, Stalin observa con atención. Pero los puntos de concordancia entre ambas ideología no se limitan a este encuentro.
Labels: Eugenesia, nazismo, socialismo

