Monday, March 09, 2009
ESTA SI QUE ES VERDADERA IGUALDAD
PARA TODOS
La tan cacareada necesidad urgente de igualdad en nuestro país, se hace nivelando hacia arriba, con beneficios para todos los sectores, y no desvistiendo santos para vestir otros, única metodología que parece conocer el socialismo. ¿un ejemplo acerca de cómo se deben hacer las cosas?
Uno claro, indiscutible, un ejemplo de progreso y mejoría de la calidad de vida y disponibilidad de bienes y servicios para una gran mayoría de ciudadanos , un mérito de las inversiones y planificación de .... la empresa privada.
A inicios de los 90, el disponer de un telefono celular era un verdadero lujo, un símbolo de status por el alto costo del aparato (cercano a los $ 400.000) y de los cobros por las llamadas enviadas e incluso recibidas. ¿qué ha ocurrido con el paso de los años? Las inversiones acometidas por las empresas privadas en antenas, nuevos equipos, la ley del mercado con su consecuente espectacular oferta y baja de costos, permitió que este lujo, en 2002, llegara a 6,4 millones de chilenos; que en el 2004, este dispositivo estuviera accequible a 8,7 millones de chilenos; hasta llegar , en febrero de 2008, a contarse 13.955.022 teléfonos celulares en Chile, es decir, 8 de cada 10 chilenos accedía a este, hoy casi imprescindible servicio. Todo gracias a la iniciativa e inversión privada, a los beneficios del mercado y la libre competencia. Eso es llevar igualdad, en este caso puntual de acceso a un bien y a un servicio, otrora un lujo de unos pocos y hoy masivo y al alcance de casi todos, logro atribuíble cuali y cuantitativamente a las políticas liberales.¿Existe algún ejemplo que ustedes me puedan dar de un logro, aún puntual, de similares proporciones, en materia de igualdad, nivelando para arriba, que pueda ostentar el socialismo ?
¿habría tal disponibilidad de celulares en Chile si la labor de construcción de infraestructura, oferta de nuevos modelos y planes hubiera estado en amnos de este Estado socialista? Lo dudo mucho.
ESTA SI QUE ES DESIGUALDAD...

La verdadera desigualdad no es la diferencia de sueldos observable entre quienes desarrollan una actividad profesional importante para la sociedad, delicada y que requiere un ejercicio y estudios prolongados, y aquéllos que realizan un trabajo básico, no calificado, que no requirió largos años de estudios ni conlleva una responsabilidad legal. Es lógico y justo que los sueldos de ambos tipos de trabajadores sean diferentes, privilegiando indudablemente en el aspecto económico el más importante, especializado y riesgoso. Es a este último grupo profesional al que los gobiernos de la Concertación han castigado con mayor fuerza via impuestos.
Sin embargo, la verdadera y escandalosa desigualdad de sueldos en Chile es otra. Es la increiblemente ancha e injusta brecha que separa los sueldos de las "estrellas" televisivas, llamense animadores, presentadores de noticias, actores y "opinólogos", periodistas a veces de areas tan poco importantes como la farándula. Entre esta élite, curiosamente en su mayoría rabiosamente izquierdistas en su pensamiento y mentalidad, los sueldos superiores a los 10 millones de pesos mensuales son habituales. Esto representa casi 10 veces el sueldo de médicos atiborrados de trabajo hospitalario y con enormes responsabilidades y riesgos profesionales y legales; unas 5 veces los sueldos de ingenieros, también ejerciendo labores delicadas y trascendentales y con una gran inestabilidad laboral; unas 5 veces los de kinesiologos y enfermeras; unas 20 veces los de profesores y sicólogos , encargados de formar nuestros jóvenes o corregir los trastornos mentales que tanto afectan a nuestra sociedad.
Sin embargo, son estas caras visibles de la entretención quienes encabezan, junto a algunos futbolistas supuestamente "de élite" , el ranking de la desigualdad injusta, pero de ellos no se habla. Basta con que expresen la necesidad de solidaridad social (aunque no hagan nada más), que se presenten, a veces no gratis, a la Teletón como plataforma de promoción, que denuncien la desigualdad de los demás, que se expresen con sloganes izquierdistas o apoyando a sus personeros, como para que nadie les haga preguntas comprometedoras ni nadie les ponga de manifiesto su notable aporte a la desigualdad en Chile. Son los Camiroaga, los Rafael Cavada, las Karen Doggenweiler,las Claudia Conserva, las Vivi Kreutzberger, los Luis Jara, los Benjamin Vicuña, los Daniel Alcaíno, éste último un furibundo comunista muy bien remunerado. Incluso algunas modelos "opinólogas", estilo Adriana Barrientos o Pamela Díaz, que ganan más dinero dando opiniones estúpidas de temas intrascendentes durante una hora que lo que reciben profesionales destacados por un mes de trabajo.Todos ellos alaban a la Concertación, se quejan de la desigualdad, de los otros "ricos", pero no reconocen ser el paradigma de esta condición. Ni se sonrojan al saber que ganan varias veces más que los profesionales antes mencionados, realizando una labor infinitamente menos importante y para la que no requirieron inversiones y estudios onerosos.
Prueba de este doble standard, propio del socialismo en general, fue la oportunidad (noviembre de 2003) en la que estos actores privilegiados saltaron al unisono para rechazar una nueva población de gente de bajo nivel económico al lado de su Condominio Ecológico de Peñalolén.
Es muy fácil llenarse la boca hablando de la pobreza, al estilo Bono, mientras se ganan y gastan millones por realizar actividades que requieren una muy escasa preparaciòn.
No a la verdadera injusta desigualdad: aquella entre los profesionales universitarios y las estrellas de la farándula.
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