Saturday, March 01, 2008

 

PATAGONIA SIN REPRESAS,
CHILE SIN ENERGIA II




Para las ONGs extranjeras, oponerse al desarrollo hidroeléctrico de Aisén no tiene costos. En cambio, para los chilenos sí los tiene. Si dichos grupos considerasen que intervenir esa zona implica costos para toda la población del globo, deberían estar dispuestos a contribuir a financiar la diferencia de costos que no desarrollar ese proyecto tiene para Chile. Por lo demás, el proyecto HidroAysén ya ha hecho un importante esfuerzo por minimizar la superficie inundada y la intervención del paisaje. Por otra parte, de no realizarse el proyecto HidroAysén, la energía para sustituirlo provendría mayoritariamente de centrales térmicas, especialmente a carbón, lo que contribuye efectivamente al efecto invernadero global, que provoca el aumento de la temperatura del planeta, potencialmente más grave que la inundación de una fracción muy pequeña de la XI Región. Dichos grupos nada dicen al respecto.
Curiosamente, frente al proyecto Hidro Aysén, que contempla 5 centrales hidroeléctricas en los ríos Pascua y Baker, con una capacidad de generación de 2.750 MW, los fundamentalistas han ignorado totalmente la opinión de los habitantes del lugar. En la región hay encuestas regionales que hablan de un 60-70% de apoyo a las hidroeléctricas, siempre y cuando se comprometan con la región. Pero las opiniones de los habitantes no tienen el megáfono de los medios ni los recursos millonarios de las ONG extranjeras ni de Tompkins que permiten hacer una campaña para hacerse oír. El senador local Antonio Horvath, quien ha intervenido en varias ocasiones en defensa de temas medioambientales de la región, señala: "lo que pasa es que hay una campaña internacional, financiada por algunos ecologistas, por Douglas Tompkins, para que no se haga el camino austral y para que no haya desarrollo regional. "
Este multimillonario estadounidense, que ha adquirido durante estos ultimos años miles de hectareas de nuestro territorio con la complacencia de la Concertación , al punto de cortar en dos nuestro territorio, y cuyos reales objetivos son un misterio, ha tenido una influencia intolerable en las políticas de nuestro pais respecto al sur de Chile, lo que constituye un riesgo a la seguridad y soberanía nacional. Esta influencia sólo la habría podido concretar en un pais gobernado por una colectividad como la Concertación.
No olvidemos que, junto a la aun incomprensible contaminación ambiental que representaría en Aysén la instalación de energía hidroeléctrica, estas organizaciones sacan a relucir, como "motivo" para oponerse a ella, las ganacias que obtendrían las empresas eléctricas, en un ejercicio de pura y descarnada ENVIDIA. A uno como usuario y chileno, ¿qué más le debiera dar cuanto gana una empresa por proveer un servicio, si éste es de buena calidad, a precio justo, sin irregularidades legales de por medio y sin contaminación ambiental? ¿Preferiría usted no disponer de electricidad libremente sólo con tal de perjudicar a una empresa y limitar sus ganancias? Eso no es más que una ridícula, improductiva y absurda envidia y resentimiento social, que no favorece a nadie: ni a uno mismo, ni a la empresa.
Porque, hasta ahora, después de buscar en varios sitios anti-represas, no he podido encontrar una respuesta satisfactoria a esta crucial pregunta: ¿cuál es, exactamente, el peligro ecológico contaminante e irreversible que representan estas represas? ¿Dónde están los desechos industriales que vertirían a los prístinos rios Baker y Pascua? ¿Dónde están los humos contaminantes y la lluvia ácida que esterilizaría los campos y bosques, surgiendo de las inexistentes chimeneas de una central hidroeléctrica? A lo más, he leido acerca de la contaminación visual de torres y cables en el paisaje austral, algo asi como el efecto de los letreros publicitarios de nuestras carreteras; ¿eso, mantener un paisaje sin cables, a cambio de un pais con racionamientos energéticos? ¿...?
En fin, cuando este invierno usted escuche hablar de racionamiento y restricción eléctrica, con las molestias y peligros consecuentes, acuerdese de estos extranjeros que abogan ardorosamente por una Patagonia sin limpia energía hidroeléctrica, y que no sufren estos racionamientos en sus paises de origen. Acuérdese que, si se hubiera cedido ante sus manifestaciones contra las represas de Ralco hace unos 10 años, hace tiempo que estaríamos sufriendo de apagones y racionamiento, teniendo que echar a andar apuradamente y a toda máquina las verdaderamente contaminantes generadoras termoeléctricas: todo para proteger a los entusiastas y elitistas practicantes del rafting en el Bio Bio y su industria turistica, o a un puñado de familias pehuenches cuyo egoismo en no moverse del lugar casi cuesta oscuridad para el resto de 16 millones de chilenos.
La verdad que Chile, con su riqueza hidrológica, no tendría por qué sufrir racionamientos eléctricos , aun con sequías. Fuentes de energía hidrica limpia hay, mientras esperamos que la energía eólica y solar alcancen el desarrollo y rendimiento que les permitan algún día suplir a las actuales fuentes de energía.
En realidad, más que Patagonia sin represas, mucho más beneficioso sería para esta zona (bueno, y para todo Chile) , este logo, del sitio Nomásconcertacion.cl : Patagonia sin Concertación.




Labels: , , ,


This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Free Web Site Counter
Counter BloGalaxia