Wednesday, April 30, 2008

 
OTRO LOGRO DE LA IZQUIERDA EN CHILE.
AYUDAR A DESTRUIR LA INDUSTRIA DEL SALMON



La joven y hasta hace poco próspera industria salmonera en Chile atravieza momentos dificiles. Contingencias económicas (bajo precio del dolar), sanitarias ( la aparición del virus ISA en los salmones) y otras competamente artificiales (conflictividad laboral azuzada por agitadores comunistas) la están llevando a una situación crítica. Aparte del hecho de que esta empresa produce y pone al alcance de los chilenos y del mundo un alimento de crecientes virtudes nutricionales gracias a sus altos niveles de acidos grasos omega 3 cuyos beneficios sobre la salud humana no terminan de descubrirse aun, esta contingencia repercute severamente sobre la economía y en la vida laboral de miles de chilenos, en especial de la X Región.
El virus ISA (Anemia Infecciosa del Salmón) , que afecta preferentemente al salmón del Atlántico, apareció "misteriosamente" en los cultivos chilenos en agosto del 2007 en la isla Lemuy, Chiloé, y luego se ha ido encontrando en otros sectores, causando una mortalidad inicial del 12% entre los salmones, si bien no representa riesgo alguno para el consumidor humano.En los peces puede provocar anemia y hemorragias internas de diversos órganos, y como se trata de un virus, no es tratable con antibióticos. Esta misteriosa pero muy oportuna (para los enemigos de la industria salmonera) aparición del virus ISA en los cultivos de salmones despierta la suspicacia al recordar la también misteriosa y nunca aclarada presencia de cianuro en dos uvas de exportación a EEUU (halladas milagrosamente entre millones de uvas) en 1989, acontecimiento muy eficaz para dañar el prestigio exportador de Chile a fines del Gobierno Militar.
Otro balde de agua fría para esta industria fue el articulo publicado el pasado 27 de marzo en el New York Times con acusaciones contra las salmoneras chilenas por problemas sanitarios, el virus ISA y uso de antibióticos en los peces, lo que motivó el cese de compras de salmón chileno por parte de la cadena de supermercados norteamericana Safeway, lo que fue respondido mediante una declaración aclaratoria por parte de Salmónchile. Curiosamente, con bastante poco patriotismo y con el deseo manifiesto no de buscar soluciones, sino que de criticar y ojalá destruir la industria salmonera chilena no importando el costo social, muchas ONG, organismos de izquierda y sindicatos ajenos a la industria celebraron alegremente esta publicación del New York Times como si en algo beneficiara a los chilenos, con la excepción claro está de los más que evidentes intereses politicos que los respaldan. Lo que en otros tiempos se habría conocido como traición a la patria (no a las industrias salmoneras) y hubiera despertado la indignación generalizada de los chilenos.
La salmonicultura desarrollada en el sur de Chile es una industria relativamente joven, con un desarrollo a gran escala sólo en los últimos 10 años.
Según datos oficiales, la industria salmonera en Chile registró en 2007 exportaciones por el orden de US$ 2.241,71 millones, lo que representó un 10,8% de las exportaciones no mineras y un 23,8% de las exportaciones alimentarias del país (2006). Además, ha sido responsable de dar trabajo directamente a 28.400 personas, e indirectamente a otras 7.600 durante ese mismo año; representa un 11% de los puestos de empleo en la X Región.
Pero todos estos hechos positivos no pueden sino causar molestia en los sectores de izquierda, en particular en los comunistas (los que claman por su derecho a no ser "excluidos" cuando no logran reunir los votos suficientes para llegar al parlamento ). Aparte de una inicial y dura campaña contra el sector de parte de grupos ecologistas comprometidos más con políticas de izquierda que con la propia ecologia, una segunda táctica ha sido la tradicional agitación violentista y aprovechamiento de los trabajadores por parte de grupos que es lo único que saben hacer bien: el partido comunista.
Efectos ecologicos de la salmonicultura existirán sin duda, como en toda incorporación de una especie distinta y no endémica en un habitat nuevo, pero quisiera conocerlos de parte de verdaderos cientificos que no mezclen en sus articulos conceptos biológicos y ecologicos con términos tales como "capitalismo" o "sistema neoliberal" que no pertenecen a las variables biológicas analizadas. Si alguien conoce algún articulo serio al respecto, lo invito a darlo a conocer.
Hay que comprender un hecho histórico muy claro: mientras en un lugar haya abundante oferta de trabajo, mejor calidad de vida, desarrollo industrial próspero y paz social, electoralmente el comunismo tendrá muy pocas opciones de imponerse. El terreno fértil para ellos es aquél adonde reina todo lo contrario, el hecho de que la gente sufra las peores condiciones económicas representa su única oportunidad, para estimular el resentimiento social, la violencia y la crítica sin fundamentos al "sistema neoliberal", que se pueda traducir en votos a su favor de parte de la gente descontenta. Y el panorama de la X Región, en especial gracias a la industria salmonera, no podía ser más preocupante para sus intereses. De modo que puso en práctica sus detestables métodos al enviar a un sicario de los suyos, ajeno al gremio y al trabajo salmonero, como el nefasto agitador Cristián Cuevas (quien antes desarrolló iguales funciones en la huelga de contratistas de CODELCO) para inducir a los trabajadores a provocar actos violentos contra las empresas salmoneras en el curso de una huelga . Esto incluía atacar y destruir las oficinas, tomarse los plantas de cultivos de salmones sin preocuparse de la supervivencia ni de la alimentación de éstos, permitiendo así la muerte de millones de peces con un alto costo económico que sin duda no pagarán los trabajadores, ataques a carabineros, bloqueo de carreteras, etc etc. Y muchos trabajadores, ingenuos y tontos, incapaces de defender su fuente de trabajo, no se opusieron a este aprovechamiento político y ya están sufriendo las consecuencias. Marine Harvest cerró su planta de Chinquihue, Puerto Montt, dejando sin trabajo a unos 600 trabajadores a quienes sin duda no será precisamente Cuevas quien solucionará sus actuales problemas laborales.
Entre las razones de este cierre se cuentan el bajo precio del dólar, la presencia del virus ISA entre los salmones y las pérdidas derivadas de las inutiles medidas de fuerza tomadas por algunos trabajadores contra las plantas durante el verano, e incluso se llegó a adelantar su cierre,concretado el 12 de abril, debido a "el llamado de los sindicatos a bajar los niveles de producción en medio de un periodo de fragilidad" que hacía imposible a la empresa continuar con su funcionamiento normal. Pese a que la empresa ofreció reubicar a los trabajadores finiquitados en otras empresas de la región, el rechazo de los trabajadores empeoró aun más su situación : "Lamentablemente, los sindicatos afectados se negaron durante la semana pasada a participar de esta iniciativa, que claramente beneficia a los empleados de la empresa, iniciando una huelga de brazos caídos que aumentó aún más los costos de proceso y puso en peligro la estabilidad laboral de los demás trabajadores de Marine Harvest. Frente a este escenario, la empresa ha decidido cerrar la planta y no prolongar un conflicto a todas luces innecesario", dice el comunicado.
La cesantia resultante llevará a los comunistas a sacar alegres cuentas electorales, y a la población de Puerto Montt a la incertidumbre laboral. Ambas variables, como la historia lo demuestra porfiadamente, siempre son directamente proporcionales.
Como bien expresó en entrevista en El Mercurio Alvaro Jiménez, nuevo director de Marine Harvest, haciendo referencia al posible cierre de la planta Aguas Claras, de Calbuco, por persistente conflictividad laboral artificial, advierte que "es imposible operar bajo estas condiciones de "ingobernabilidad absoluta" de una empresa por un mal uso de la ley(...) No hay ninguna empresa que sea capaz de sostener un clima laboral de ese tipo, con plena anarquía. Y es una realidad que puede enfrentar no sólo nuestra empresa y nuestra industria, sino otras que pasen a ser blanco de otros agitadores, sindicalistas de afuera".
El comunismo y el socialismo son como el cáncer: sólo se manifiestan exitosamente en una sociedad cuando el huesped (la sociedad) está con sus defensas bajas y en malas condiciones fisicas o sicológicas. Y, muchas veces, terminan matándola.
¿Y cuál ha sido la actitud del gobierno ante esta situación? Actuando con el corazoncito socialista, primero se dedicaron a hostilizar y culpar (¿?) a las salmoneras por su propia imprevisión ante el terremoto de Aysén ocurrido hace un año y precedido por tres meses de temblores inusuales, referirse como principales culpables de la agitación laboral a las salmoneras atacadas violentamente y tomadas por algunos de sus trabajadores en la huelga del verano, con las consecuencias antes descritas, y, cuando apareció el articulo de New York Times, pensar por primera vez con la cabeza y asustarse por la caida impositiva que representaría el hundimiento de dicha industria y salir, por fin, a defenderla con espiritu de pais.
Lo malo es que, más de lo que resultaria conveniente, este gobierno piensa más con su corazón rojo y no con el cerebro blanco, azul y rojo de todos los chilenos.

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