Sunday, May 01, 2011

 
LA VERDADERA CARA DE LA RELACION
DEL COMUNISMO
CON LOS OBREROS:
LA LECCION DE KRONSTADT


Tropas del Ejército Rojo atacando Kronstadt

Nos encontramos a inicios de 1921. Los largos años de guerra mundial, luego la Revolución seguida por la Guerra Civil habían debilitado a Rusia hasta el extremo de la extenuación y la hambruna, llevando al pueblo a la desesperación. Pero, en fin, a esa altura la Guerra Civil había concluído (lamentablemente para Rusia, como pronto se darían cuenta) con el triunfo de los bolcheviques o comunistas sobre los rusos blancos, lo que hacía esperar al pueblo ruso una mitigación de las severas disposiciones del régimen bolchevique, ante la ausencia de enemigos internos y externos.
Terminada la guerra civil, se esperaba que los comunistas abolirían las restricciones introducidas durante la guerra, instaurarían ciertas libertades fundamentales, comenzaría la normalización de la vida diaria y el cumplimiento de las promesas de gobierno de obreros y campesinos tan reiteradas y por las que muchos los habían apoyado y soportado tantas penurias en esos cuatro años. Lejos de ser popular, el gobierno bolchevique era, por el contrario, soportado por los obreros debido a su plan, frecuentemente anunciado, de emprender la reconstrucción económica del país una vez que cesaran las operaciones militares.
Desgraciadamente, estas esperanzas se vieron pronto frustradas. El Estado comunista no mostró ninguna intención de debilitar el yugo, pretendía continuar con la misma política. La militarización del trabajo esclavizaba aún más al pueblo que en la época zarista, y éste se exacerbaba más y más por la opresión creciente y por la tiranía. Al desaparecer esta esperanza, quedaba el convencimiento real de que al partido comunista le interesaba más conservar el poder político que salvar la Revolución.
Fue el proletariado de Petrogrado, hoy San Petersburgo, aquél que soportó el mayor peso de la Revolución y que era considerado el más revolucionario de todo el pais, el primero en levantar la voz de protesta ante este estado de cosas. Su protesta iba dirigida contra el autoritarismo, la centralización bolchevique, la burocracia y la actitud autocrática con los obreros y campesinos por parte del gobierno comunista. Estos rehusaban las menores concesiones al proletariado para el que decían gobernar, y la respuesta se tradujo en una serie de huelgas de fábricas en Petrogrado organizadas por los obreros contra el gobierno comunista, iniciadas el 24 de febrero de 1921. Este se negó a conversar con los huelguistas y reaccionó creando un Comité de Defensa, como en períodos de guerra, encabezado por un odiado personaje comunista llamado Zinoviev, y el envío de tropas de "kursanty" (fanáticos cadetes de las escuelas militares comunistas) para atacarlos. Al mismo tiempo, se cerró la fábrica de Trubochny y se dejó a sus obreros sin la ración estatal de víveres. Se suprimieron varias organizaciones obreras.
Una declaración pegada en las paredes de Petrogrado el 27 de febrero decía:

"Se ha hecho necesario un cambio completo en la política del gobierno. En primer lugar, los obreros y los campesinos tienen necesidad de libertad. No quieren vivir según los decretos de los bolcheviques: ¡quieren controlar sus propios destinos!¡ Camaradas, mantened el orden revolucionario!"

Con la sabiduría que entrega el paso del tiempo y la historia, esta declaración de los obreros de Petrogrado rezuma candidez e ingenuidad. Ingenuidad al esperar que el comunismo, una vez habiéndolos utilizado para alcanzar el poder, iba a manifestar algún grado de genuina preocupación por sus anhelos y esperanzas. Ingenuidad al no darse cuenta que comunismo y libertad son incompatibles, sino antagónicos. La misma ingenuidad que uno observa en los actuales obreros y trabajadores chilenos que, ignorantes de las lecciones de la historia, más de 80 años después, aun confían candidamente en ellos.
Pero los acontecimientos no quedaron sólo allí, veamos qué ocurrió más adelante al enfrentar los comunistas en el poder la primera reclamación de parte de los obreros en nombre de quienes ellos decían gobernar.
A unos 80 km de Petrogrado, en el golfo de Finlandia, se hallaba la isla de Kronstadt, una importante base naval donde estaban anclados el Sebastopol y el Petropavlosk, dos importantes acorazados de la marina rusa que habían apoyado decisivamente a los bolcheviques en 1917.Sus marineros eran aún más revolucionarios que los obreros vecinos, casi rozando en el anarquismo, al punto de haber sido calificados por Trotsky como "el orgullo y la gloria de la Revolución" por su entusiasmo en los recién pasados días de la Revolución Rusa. Eran fervientes partidarios de los soviets, pero se oponían a la dictadura de cualquier partido político. Al enterarse de la reacción a la huelga de Petrogrado, celebraron un mitin en su puerto el 1° de marzo que reunió a 16.000 marinos y trabajadores, en la que aprobaron una declaración de 15 puntos , donde pedían elecciones libres de sus soviets con voto secreto, libertad de los detenidos políticos, abolición del sistema unipartidista, supresión de los comisarios políticos creados por Trotsky y de la Cheká o policía política. Algunos puntos del petitorio resultan de una candidez que emociona, al dar la impresión de que ellos ignoraban a qué tipo de sistema se enfrentaban, como el punto número 11: "Dar a los campesinos plena libertad de acción en lo que concierne a sus tierras y también el derecho a a poseer ganado". Todos derechos normales en un sistema occidental, pero lujos inaceptables en un régimen comunista. Pese a todo, el ánimo de los marineros era llegar a acuerdos pacificos con el gobierno, y no llegar a un enfrentamiento directo. Sin embargo, ya el 2 de marzo el gobierno estaba organizando un ataque militar a Kronstadt, el emitió una declaración, firmada por Lenin y Trotsky, acusando a los marineros de ser "instrumentos de antiguos generales zaristas que, junto con los socialrevolucionarios traidores han preparado una conspiración contrarrevolucionaria contra la república proletaria" . Sin ninguna verguenza, aun por la abierta contradicción de sus palabras, la propaganda leninista llamó " al proletariado a asociarse al soporte y a la defensa del gobierno de los obreros y campesinos contra la revolución contrarrevolucionaria de Kronstadt". Al mismo tiempo, en Petrogrado se encarcelaba en calidad de rehenes a los familiares de los marineros de Kronstadt que allí vivían. Se culpó además a espías franceses, financistas finlandeses, una conspiración de la Entente, todo falso, como sabemos, pero muy en el estilo de desinformación comunista (¿no les recuerda a uno quien culpa de todo al "imperialismo yanqui" por aquí cerca?).
Y ¿de qué "república proletaria" hablaban, de una que ataca ante la primera disidencia a los propios proletarios?
Los marinos de Kronstadt se negaban a creer que sus compatriotas llegarían a atacarlos sin más, según consta en su diario editado en su ciudad en esos días por ellos mismos, el Izvestia. La población consideraba tan repugnante la idea de dicho ataque, que se la consideraba ridícula.
El 5 de marzo se dan plenos poderes a Trotsky para reprimir el motín, y el Ejército Rojo inicia sus ataques a Kronstadt el 7 de marzo, con bombardeo de artillería de los fuertes cercanos sobre Kronstadt, seguido por intentos de asalto a la fortaleza. Diariamente se enviaban desde Petrogrado más y más tropas frescas a combatir, muchos murieron víctimas de tormentas de nieve o ruptura del mar helado donde pisaban por obra de sus propios cañones. Después de 10 días de continuos ataques, durante los cuales muchas unidades del Ejército Rojo fueron obligadas a atacar a punta de pistola, y algunos miembros del Ejército Rojo se terminaron uniendo a la rebelión, éste fue finalmente exterminada por los 50.000 soladados enviados al mando del General Mijail Tujachevsky. El 17 de marzo las tropas ingresaron al puerto, ejecutando durante los siguientes días a unos diez mil marineros, y muchos más fueron enviados a campos de concentración en Siberia. Algunos habrían huído a Finlandia, donde habrían tenido la oportunidad de cuestionar todo aquéllo por lo que habían luchado y por lo que habían sido engañados.
Una especie de nuestra tan manoseada matanza de la Escuela Santa María, pero perpetrada por comunistas contra obreros y marineros.
Una completa y extensa revisión de los acontecimientos de Kronstadt se puede leer del relato de un testigo presencial, Alexander Berkman,en este link. Si bien este autor es anarquista y comparte las absurdas y fracasadas ideas de la dictadura del proletariado, su visión de primera mano de los acontecimientos parece sincera y completa. Reivindica el espiritu de estos marineros, idealistas sinceros, pero que pagaron un alto costo al abrazar una ideología destinada al fracaso y al sufrimiento .

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Sunday, July 12, 2009

 
LA VERDAD SOBRE EL CASO
DEL
SENADOR MC CARTHY
Y LA "CAZA DE BRUJAS"


En el contexto del mismo interesante libro del prolífico escritor e historiador hispano César Vidal Manzanares, "Mentiras de la Historia...de Uso Común" (2006), comentado en un post anterior, destaca el siguiente análisis de uno de los íconos propagandisticos de la izquierda a la hora de victimizarse, cual fue la llamada "Caza de brujas" que los persiguió, legalmente y no sin motivo, en los Estados Unidos de inicios de la Guerra Fría. Este capítulo y las necesarias rectificaciones históricas al mito creado al respecto por la izquierda, se los presento tal como fue publicado en Libertad Digital.

Por César Vidal, en Libertad Digital

"En plena guerra fría, el nombre de un senador republicano se hizo extraordinariamente conocido en Estados Unidos. Se trataba de Joseph McCarthy, al que se ha asociado repetidamente con la denominada “caza de brujas”. Cuando ésta se encontraba en su apogeo, McCarthy se vio privado de respaldo institucional, lo que se tradujo en su ruina política.
La versión oficial insistiría en que McCarthy era un paranoico que estaba causando la ruina de un número insoportable de inocentes y que, al fin y a la postre, semejante conducta no podía tolerarse ni siquiera en medio de tiempos tan difíciles. Sin embargo, ¿fue cierta esa explicación oficial? ¿Por qué cayó el senador McCarthy?

Aunque suele ser habitual identificar en los medios de comunicación el Comité de Actividades Antiamericanas con el senador McCarthy y con la búsqueda de comunistas en Hollywood, la realidad histórica es que los tres elementos tuvieron una vida independiente que sólo se cruzó de manera ocasional. El Comité de Actividades Antiamericanas fue un comité de la cámara de representantes de Estados Unidos creado en 1938 para investigar las actividades de agentes extranjeros en Estados Unidos. Durante sus primeros años, su principal preocupación fue, lógicamente, la lucha contra el fascismo y su presidencia residió en el senador demócrata Martin Dies, que no dudó en acusar de deslealtad a sectores nada reducidos del funcionariado gubernamental. La actividad de Dies recibió un considerable respaldo, en parte, porque pertenecía al partido del presidente Roosevelt y, en parte, porque no interfería con los dictados políticamente correctos.

El peligro comunista en Hollywood ya había sido percibido durante la guerra por personajes de la talla de John Wayne, Clark Gable, Gary Cooper o Cecil B. de Mille pero la vigilancia de tan inquietante fenómeno no pasó por el Comité de Actividades Antiamericanas sino por una organización creada en 1944 por los profesionales más competentes del cine y llamada Alianza para la Preservación de los Valores Americanos. Razones no les faltaban si tenemos en cuenta películas como Mission to Moscow (1944), donde se defendían los procesos de Moscú de 1937-1938 dentro de la más pura ortodoxia stalinista. Ni con la lucha en Hollywood contra la infiltración comunista ni con la creación de la citada asociación tuvo nada que ver McCarthy.

El mismo Comité de Actividades Antiamericanas también tardó un tiempo en ocuparse de la influencia comunista en la industria cinematográfica. Hubo que esperar hasta 1947, bajo la presidencia del senador demócrata J. Parnell Thomas, para que el comité iniciara una investigación sobre el tema. De todos es sabido que la misma terminó con la detención de un grupo de actores y escritores conocidos como los “Diez de Hollywood”. Suele ser menos conocido que éstos se encontraron sin apoyo por la sencilla razón de que eran sobrada y sabidamente culpables de las imputaciones que se formulaban contra ellos. Por ejemplo, el actor Sterling Hayden efectivamente militaba en el PCUSA en 1946.

Películas como La ley del silencio (On the waterfront, 1954) de Elia Kazan, de hecho, venían a mostrar lo que opinaba la mayoría de los artistas cinematográficos: que testificar ante el Comité era un deber cívico. Si se tienen en cuenta las purgas que los regímenes comunistas estaban realizando en esa época en media Europa, no cuesta comprender hasta qué punto las acusaciones de que Estados Unidos era un país fascista donde no existía libertad resultan un verdadero disparate.

McCarthy, dicho sea de paso, seguía sin aparecer. De hecho, en 1948 y 1949, la gran estrella del Comité fue Richard Nixon, el futuro presidente, que demostró una extraordinaria habilidad en la investigación sobre Alger Hiss, un siniestro personaje al servicio del espionaje soviético. La entrada de McCarthy en este torbellino iba a ser posterior y demuestra hasta qué punto el hecho de atribuirle a él la denominada caza de brujas es no sólo inexacto históricamente sino injusto.

Joseph Raymond McCarthy había nacido en 1908 en Grand Chute, Wisconsin. Tras estudiar en la Marquette University, ejerció la abogacía en su estado natal hasta que fue nombrado juez de un tribunal en el que prestó servicio hasta 1939. Durante la segunda guerra mundial combatió en la marina y sólo durante la posguerra se dedicó a la política, para lo que aprovechó un discurso no sólo conservador sino católico. En 1946 fue elegido por primera vez senador por el partido republicano pero hasta febrero de 1950 no adquiriría un verdadero relieve al pronunciar firmes denuncias sobre la infiltración comunista en la administración norteamericana.

Aunque la propaganda posterior ha insistido en que McCarthy era un paranoico que veía comunistas donde había sólo gente de carácter liberal o incluso indiferente, la desclasificación de documentos en los archivos soviéticos —como el archivo Venona— ha puesto de manifiesto que, si acaso, el senador se quedó muy corto en sus apreciaciones. El 14 de abril de 1996, Nicholas Von Hoffmann, uno de los autores más políticamente correctos del espectro americano, reconocía en el Washington Post que McCarthy “estaba más cerca de la verdad que sus furiosos adversarios” y confesaba con pesar que “los rojos estaban debajo de la cama mientras los liberales mirábamos hacia otro lado”. A fin de cuentas, concluía Von Hoffmann, “el triunfo más importante del Kremlin ha sido la influencia del grupo procomunista que hemos padecido en el interior mismo de nuestro Departamento de Estado”. Eso fue exactamente lo que McCarthy señaló —aunque de manera burda y mal perfilada— en febrero de 1950. Se trató del inicio.

Durante algo más de dos años, McCarthy se convirtió en un verdadero flagelo de infiltrados comunistas y por lo que sabemos actualmente no se equivocó una sola vez por más que sus adversarios demostraran ocasionalmente notables dotes interpretativas y una mayor pericia utilizando los medios de comunicación. En 1953, sin embargo, siendo presidente del subcomité de investigaciones del Senado, McCarthy entró en un terreno especialmente sensible, terreno que se convirtió en sumamente resbaladizo al afirmar en abril de 1954 que el secretario de Defensa encubría actividades llevadas a cabo por agentes extranjeros.

McCarthy pensaba ir aún más lejos. Había llegado a su conocimiento la Operación Keelhul, un vergonzoso acuerdo en virtud del cual Eisenhower, antiguo jefe supremo de las fuerzas aliadas en Europa durante la segunda guerra mundial, había dejado en manos de los ejércitos soviéticos a millares de anticomunistas rusos y húngaros aún a sabiendas de que serían deportados e incluso fusilados. No sólo lo conocía sino que además estaba dispuesto a sacarlo a la luz pública pidiendo explicaciones por tan miserable comportamiento, un comportamiento protagonizado por un personaje que a la sazón era presidente.

La respuesta del republicano Eisenhower fue inmediata. Presionó al senador Everett Dirksen para que abandonara la colaboración con McCarthy, preparó informes contra colaboradores del senador como Cohn y Schine, movilizó a medios afines para denigrarlo y, finalmente, llegó a un acuerdo con un ambicioso político del partido demócrata llamado Lyndon B. Johnson para iniciar la confrontación contra su compañero de partido. De la noche a la mañana, McCarthy no sólo se convirtió en la encarnación del mal sino que además se vio sometido a una investigación llevada a cabo por el Senado, encaminada fundamentalmente a destruirlo en términos políticos y dotada de una cobertura mediática sin precedentes.

McCarthy —que ya era un alcohólico en aquella época— fue exculpado de los cargos en su contra pero el Senado le censuró por los métodos que había empleado en sus investigaciones. Su calvario estaba sólo empezando. Mientras los periódicos recogían sangrantes caricaturas suyas, se difundían rumores sobre su supuesta —y falsa— homosexualidad. Ni siquiera el hecho de que adoptara a una niña —cuyo padrino fue el cardenal Spellman— logró limpiar una imagen definitivamente dañada. Sus últimos años fueron los de una sombra política con una psicología cada vez más alterada. Su caída, sin embargo, no se había debido a que sus tesis fueran erróneas sino al hecho de que mostraban hasta el punto que había alcanzado la influencia comunista en la administración de Estados Unidos."

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Saturday, May 02, 2009

 
UN RECORDATORIO IMPRESCINDIBLE
Y MUY NECESARIO: LOS PAPAS Y EL RECHAZO AL SOCIALISMO
EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA


Uno tras otro, a partir de Pío IX (1846-1878), los Papas de la Iglesia Católica han ido condenando sin excepción las doctrinas socialistas, mensajes que han ido inexplicablemente siendo ocultados y olvidados por grandes sectores del clero actual, que, tal como adelantó la Virgen María en Fátima, se vería infiltrado por "Rusia y sus errores". Veamos a continuación algunos contenidos de diversas encíclicas al respecto.

Pío IX, " Noscitis et Nobiscum", 1849
"Trastorno absoluto de todo órden humano"

"...tampoco desconocéis, Venerables Hermanos, que los principales autores de esta tan abominable intriga, no se proponen otra cosa que impulsar a los pueblos, agitados ya por toda clase de vientos de perversidad, al trastorno absoluto de todo orden humano de las cosas, ya entregarlos a los criminales sistemas del nuevo Socialismo y Comunismo".

León XIII (1878-1903), el autor de la célebre enciclica Rerum Novarum, ha sido inmortalizado por la sabiduría con la que trató la cuestión social, y por el afecto paterno que manifestó a los obreros, sujetos entonces en gran parte a una inmerecida pobreza. Llegó a decirse que León XIII puso las bases del socialismo cristiano. Error flagrante: en los documentos de León XIII el socialismo es objeto de condenaciones frecuentes , graves e incisivas, como las siguientes:

"...aquella secta de hombres que, bajo diversos y casi bárbaros nombres de socialistas, comunistas y nihilistas, esparcidos por todo el orbe, y estrechamente coligados entre sí por inicua federación, ya no buscan su defensa en las tinieblas de sus ocultas reuniones, sino que, saliendo a pública luz, confiados y a cara descubierta, se empañan en llevar a cabo el plan que tiempo ha concibieron, de trastornar los fundamentos de toda la sociedad civil."

"La Iglesia del Dios vivo, que es columna y fundamento de la verdad (1 Tim 2, 15) enseña aquellas doctrinas y preceptos con que se atiende de modo conveniente al bienestar y vida tranquila de la sociedad y se arranca de raíz la planta siniestra del socialismo"

"Los comunistas, los socialistas y los nihilistas son una "mortal pestilencia que serpentea por las más íntimas entrañas de la sociedad humana y la conduce al peligro extremo de ruina"".

"Aunque los socialistas, abusando del mismo Evangelio para engañar más fácilmente a los incautos, acostumbran forzarlo para adaptarlo a sus intenciones, con todo hay tan grande diferencia entre sus perversos dogmas y la purísima doctrina de Cristo, que no puede ser mayor. Porque, ¿qué participación puede haber de la justicia con la inequidad, o qué consorcio de la luz con las tinieblas?"

(Encíclica Quod Apostilici Muneri, 1878).

"... era de nuestro deber , advertir públicamente a los católicos sobre el grave error que se oculta bajo las teorías del socialismo y del gran peligro que de ahí resulta, no sólo para los bienes exteriores de la vida, sino que para la integridad de las costumbres y para la religión"

(Enciclica "Graves de Communi", 1901)

Pero, de León XIII hasta nuestros días la palabra "socialismo" se fue extendiendo paulatinamente, llegando a conformar variaciones más moderadas que las iniciales. Hay, por ejemplo, escuelas socialistas que pretenden confinarse al ámbito social y económico, absteniéndose de cualquier presupuesto religioso o filosófico. Estas escuelas tienen presentes solamente los problemas de producción y consumo, aparentando dar a sus adeptos plena libertad de opinión en lo demás. Sin embargo, también este socialismo es incompatible con la doctrina católica. Pese a aparentar no tomar posición filosófica o religiosa, sigue siendo materialista, pues pretende organizar la sociedad y la economía como si el mundo fuera exclusivamente material y sólo este ambito debiera ser considerado.
Hay otras escuelas que también se llaman socialistas, pero que difieren de éste en dos aspectos en la forma como se presentaba en la época de Pío IX y León XIII: no pretendían una socialización completa de todos los campos de la existencia humana, sino que sólo de algunos de ellos; no deseaban transformaciones sociales bruscas y violentas, sino graduales y pacíficas. Estas corrientes, resultan muy atenuadas comparadas con el socialismo marxista, pero aun asi resultan incompatibles con el cristianismo. Ambas pretenden, en diverso grado, la abolición total o parcial de la iniciativa y de la propiedad personal, lo que resulta incompatible con la naturaleza humana.

Igual censura se puede hacer a la variante socialista de carácter distribucionista y rótulo cristiano (socialismo católico) , que considera la sociedad como el fin del hombre. De conformidad con esta escuela, toda producción que excediera de las necesidades de cada familia, en lugar de formar el patrimonio familiar, iría a la colectividad. Como se ve, para este sistema, la familia, considerada como unidad de producción, mira solamente a la subsistencia; error que impide economizar, pues el superávit de esa producción es patrimonio de la sociedad. Este sistema socializa la producción. De una manera general, los socialistas llamados católicos o cristianos, aceptan la disociación entre los fundamentos filosóficos del socialismo y sus aspectos económicos y sociales. Rechazan aquellos y admiten éstos, por lo menos en cierta medida. y fiados en que la victoria de un socialismo moderado no acarree persecuciones a la Religión, an,helan la llegada de un orden de cosas socialista y cristiano. Con lo que anteriormente dijimos, los errores de este sistema ya quedaron señalados.
Para corroborar a los católicos en la condenación de las escuelas socialistas "moderadas", "cristianas" o "católicas", la Encíclica "Quadragesimo Anno" fue de gran valor. En ella enuncia Pío XI, con toda claridad, el problema que surge de la pluralidad de sentidos que, después de León XIII, fue tomando la palabra, "socialismo".


Pío XI, "Quadragesimo Anno", 1931


La bifurcación del socialismo


Historiando la evolución del término "socialismo", escribe el Papa: "No menos profunda que la del régimen económico es la transformación que desde León XIII ha sufrido el socialismo, con quien principalmente tuvo que luchar Nuestro Antecesor. Entonces podía considerarse todavía sensiblemente único, con una doctrina definida y bien sistematizada ; pero luego se ha dividido principalmente en dos partes, casi siempre contrarias y llenas de odio mutuo, sin que ninguna de las dos reniegue del fundamento anticristiano, propio del socialismo".


El comunismo


"Una parte del socialismo sufrió un cambio semejante al que indicábamos antes respecto a la economía capitalista, y dio en el comunismo. Enseña y pretende, no oculta y disimuladamente, sino clara y abiertamente, y por todos los medios, aun los más violentos, dos cosas: la lucha de clases encarnizada y la desaparición completa de la propiedad privada".
El socialismo moderado
Después de varias consideraciones sobre el comunismo, el Pontífice prosigue hablando de la facción moderada del socialismo: "La parte que se ha quedado con el nombre de socialismo es ciertamente más moderada, pues no sólo profesa que ha de suprimirse toda violencia, sino que, aun sin rechazar la lucha de clases y la abolición de la propiedad privada, las suaviza y modera de alguna manera. Diríase que, aterrado por sus principios y por las consecuencias que se siguen del comunismo, el socialismo se inclina y en cierto modo avanza hacia las verdades que la tradición cristiana ha enseñado siempre solemnemente, pues no se puede negar que sus peticiones se acercan muchas veces a las de quienes desean reformar la sociedad conforme a los principios cristianos. La lucha de clases, sin enemistades y odios mutuos, poco a poco se transforma en una como discusión honesta, infundada en el amor a la justicia; ciertamente, no es aquella bienaventurada paz social que todos deseamos, pero puede y debe ser el principio de donde se llegue a la mutua cooperación de las profesiones. La misma guerra a la propiedad privada se restringe cada vez más y se suaviza de tal modo que, al fin, ya no es la posesión misma de los medios de producción lo que se ataca, sino cierto predominio social que contra todo derecho se ha tomado y arrogado la propiedad. Y de hecho, semejante poder no pertenece a los que poseen, sino a la potestad pública. De este modo se puede llegar insensiblemente hasta el punto de que estos postulados del socialismo moderado no difieran de los anhelos y peticiones de quienes desean reformar la sociedad humana fundándose en los principios cristianos. En verdad que con toda razón se puede defender que se pueden legítimamente reservar a los poderes públicos ciertas categorías de bienes, aquellos que llevan consigo tal preponderancia económica que no se podría, sin poner en peligro el bien común dejarlos en manos de los particulares. Estos deseos y postulados justos ya nada contienen contrario a la verdad cristiana, ni tampoco son, en verdad, reivindicaciones propias del socialismo. Por tanto, quienes solamente pretendan eso, no tienen por que agregarse al socialismo "


Falsa conciliación


"Pero no vaya alguno a creer que los partidos o grupos socialistas, que no son comunistas, se contenten todos, de hecho o de palabra, con eso sólo. Los más llegan a suavizar en alguna manera la lucha de clases o la abolición de la propiedad, no a rechazarlas. Ahora bien; esta mitigación, y como olvido de los falsos principios, hace surgir, o mejor, a algunos les ha hecho plantear indebidamente esta cuestión; la conveniencia de suavizar o atemperar los principios de la verdad cristiana, para salir al paso del socialismo y convenir con él en un camino intermedio. Hay quienes se ilusionan con la aparente esperanza de que así vendrán a nosotros los socialistas. ¡Vana esperanza! Los que quieran ser apóstoles entre los socialistas, deben confesar abierta y sinceramente la verdad cristiana plena e integra, sin connivencias de ninguna clase con el error. Procuren primeramente, si quieren ser verdaderos anunciadores del Evangelio, demostrar a los socialistas que sus postulados, en lo que tienen de justos, se defienden con mucha mayor fuerza desde el campo de los principios de la fe cristiana y se promueven más eficazmente por la fuer- za de la caridad cristiana) .


Una quimera: el bautismo del socialismo


"Pero, ¿qué decir en el caso de que el socialismo de tal manera se modere y se enmiende en lo tocante a la lucha de clases ya la propiedad privada, que no se le pueda ya reprender nada en estos puntos? ¿Acaso con ello abdicó ya de su naturaleza anticristiana? ... El socialismo, ya se considere como doctrina, ya como hecho histórico, ya como "acción", si sigue siendo verdaderamente socialismo, aún después de sus concesiones a la verdad y a la justicia en, los puntos de que hemos hecho mención, es incompatible con los dogmas de la Iglesia católica, porque su manera de concebir la sociedad se opone diametralmente a La verdad cristiana. Según la doctrina cristiana, el hombre, dotado de naturaleza social, ha sido puesto en la tierra para que, viviendo en sociedad y bajo una autoridad ordenada por Dios (Cfr. Rom. 13, 1) cultive y desarrolle plenamente todas sus facultades para gloria y alabanza de su Creador; y cumpliendo fielmente los deberes de su profesión o de su vocación, sea cual fuere, logre la felicidad temporal y juntamente la eterna. El socialismo, por lo contrario, completamente ignorante y descuidado de tan sublime fin del mundo y de la sociedad, pretende que la sociedad humana no tiene otro fin que el puro bienestar material. La división ordenada del trabajo es mucho más eficaz para la producción de los bienes que los esfuerzos aislados de los particulares; de ahí deducen los socialistas la necesidad de que la actividad económica (en la cual sólo consideran el fin material) proceda socialmente. Los hombres, dicen ellos, haciendo honor a esta necesidad real, están obligados a entregarse y sujetarse totalmente a la sociedad en orden a la producción de los bienes. Más aún, es tanta la estima que tienen de la posesión del mayor número posible de bienes con qué satisfacer las comodidades de esta vida, que ante ella deben ceder y aun inmolarse los bienes más elevados del hombre, sin exceptuar la misma libertad, en aras de una eficacísima producción de bienes. Piensan que la abundancia de bienes que ha de recibir cada uno en ese sistema para emplearlo a su placer en las comodidades y necesidades de la vida, fácilmente compensa la disminución de la dignidad humana, a la cual se llega en el proceso 'socializado' de la producción. Una sociedad cual la ve el socialismo, por una parte, no puede existir ni concebirse sin el empleo de una gran violencia, y por otra, entroniza una falsa licencia, puesto que en ella no existe verdadera autoridad social ; ésta, en efecto, no puede basarse en las ventajas materiales y temporales. sino que procede de Dios, Creador y último fin de todas las cosas (Encíclica Diuturnum)"

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Socialismo cristiano, una contradicción


"Si acaso el socialismo, como todos los errores, tiene una parte de verdad (lo cual nunca han negado los Sumos Pontífices), el concepto de la sociedad que le es característico y sobre el cual descansa, es inconciliable con el verdadero cristianismo. Socialismo religioso, socialismo cristiano, son términos contradictorios; nadie puede al mismo tiempo ser buen católico y socialista verdadero"

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Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes, 1965


"...Por este motivo hay que calificar de falsas tanto las doctrinas que se oponen a las reformas indispensables en nombre de una falsa libertad como las que sacrifican los derechos fundamentales de la persona y de los grupos en aras de la organización colectiva de la producción."


Fuente: Reconquista y Defensa.org

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Thursday, August 21, 2008

 

A 40 AÑOS DEL FIN DE LA PRIMAVERA DE PRAGA:
AQUI, TAMBIEN, OTRO MUNDO FUE POSIBLE,
A FUERZA DE TANQUES




Hace 40 años, la noche del 20 al 21 de agosto de 1968, las tropas de la entonces URSS y cuatro de sus aliados del Pacto de Varsovia aplastaban la "Primavera de Praga" en un baño de sangre y ante la indiferencia casi total de Occidente, ocupado con sus propias revueltas.
La invasión, que quería eliminar el germen del "socialismo de rostro humano" del número uno del Partido Comunista checoslovaco, Alexander Dubcek, aplicaba la doctrina soviética de la "soberanía limitada" que Moscú otorgaba a sus satélites de Europa del Este.

Querella entre facciones comunistas para unos, brecha en el bloque soviético que vaticinaba su derrumbe de 1989 para otros, la "Primavera de Praga" veía cómo el PC checoslovaco, en el poder desde 1948, impulsaba reformas, tímidas pero inéditas en ese país.

"La aurora de una revolución democrática estaba en el aire. Pero la lógica de la Guerra Fría impidió que esa revuelta fuera exitosa", resume 40 años después el historiador Vilem Precan.

"Si la ocupación no hubiera tenido lugar, Checoslovaquia se habría transformado en una democracia parlamentaria al cabo de algunos años", estima el ex disidente Petr Uhl.

Aplastada en agosto, la "Primavera de Praga" había comenzado en realidad en enero de 1968, tras la elección al frente del Partido Comunista del eslovaco Alexander Dubcek (1921-92) en reemplazo de Antonin Novotny (1904-1975), ’aparachik’ impopular vinculado al periodo estalinista.
La nueva dirección del Partido procedió entonces a una refundación económica prudente. Pero el levantamiento de la censura provocaría rápidamente una liberalización sin precedentes de la prensa y de las actividades culturales.
En ese nuevo contexto aparecieron organizaciones no comunistas como el "K231", formado por ex presos políticos, o el "Club de los Sin Partido Comprometidos" (KAN), un "germen de partido de oposición", según Oldrich Tuma, director del Instituto de Historia Contemporánea de la Academia de Ciencias.

Preocupación

Las señales de alarma se encendieron en el Kremlin, preocupado por conservar el control de un vasallo de estratégica posición entre Alemania occidental y la URSS.

"Si el sistema comunista se abre y renuncia a la represión y al control de la prensa o de los movimientos, como en Checoslovaquia en 1968, el proceso ya no puede ser detenido por sus iniciadores", destaca Tuma.
Dentro del país, el "socialismo de rostro humano" de Dubcek enfrenta la oposición de los "ortodoxos" liderados por Vasil Bilak, otro eslovaco.

El 3 de agosto de 1968, el líder soviético Leónidas Breznev expone ante los dirigentes de los "partidos hermanos" de Checoslovaquia, Hungría, Bulgaria, Polonia y Alemania del Este reunidos en Bratislava (actual capital de Eslovaquia) su doctrina de la soberanía limitada.

Según los historiadores, en esa reunión Bilak deslizó en el bolsillo del número uno
soviético una "carta de invitación" a Moscú para frenar a los reformistas "por todos los medios".

Menos de tres semanas más tarde, unas treinta divisiones soviéticas, apoyadas por unidades búlgaras, húngaras, polacas y de Alemania del Este invadían Checoslovaquia; la ocupación duraría más de 20 años, hasta la "Revolución de Terciopelo" de 1989, versión local del derrumbe del bloque comunista.

Entre el 21 de agosto y fines de diciembre de 1968 murieron 108 personas y unas 500 resultaron gravemente heridas por las tropas ocupantes, según el Instituto Checo de Estudios de Regímenes Totalitarios.
Absorbidos por la guerra de Vietnam y sus propios movimientos contestatarios, Estados Unidos y sus aliados occidentales se limitaron a protestas simbólicas.
Alexander Dubcek, apartado del poder en abril de 1969, fue reducido al silencio. El nuevo hombre de Moscú en Praga, Gustav Husak, lanzaría la "normalización" a golpe de juicios políticos. La nación se resignó, a pesar del sacrificio de Jan Palach, el estudiante que se inmoló con fuego en enero de 1969 con la esperanza de despertar las conciencias.



Como podemos ver, para quienes proclaman sloganes como que "otro Chile, u otro mundo es posible", hay muchos ejemplos recientes que demuestran que otro mundo ya fue posible, en manos del comunismo, y que quienes lo vivieron, sólo desearían nunca haberlo vivido en carne propia.
Fuente: www.emol.com.

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Wednesday, April 30, 2008

 
OTRO LOGRO DE LA IZQUIERDA EN CHILE.
AYUDAR A DESTRUIR LA INDUSTRIA DEL SALMON



La joven y hasta hace poco próspera industria salmonera en Chile atravieza momentos dificiles. Contingencias económicas (bajo precio del dolar), sanitarias ( la aparición del virus ISA en los salmones) y otras competamente artificiales (conflictividad laboral azuzada por agitadores comunistas) la están llevando a una situación crítica. Aparte del hecho de que esta empresa produce y pone al alcance de los chilenos y del mundo un alimento de crecientes virtudes nutricionales gracias a sus altos niveles de acidos grasos omega 3 cuyos beneficios sobre la salud humana no terminan de descubrirse aun, esta contingencia repercute severamente sobre la economía y en la vida laboral de miles de chilenos, en especial de la X Región.
El virus ISA (Anemia Infecciosa del Salmón) , que afecta preferentemente al salmón del Atlántico, apareció "misteriosamente" en los cultivos chilenos en agosto del 2007 en la isla Lemuy, Chiloé, y luego se ha ido encontrando en otros sectores, causando una mortalidad inicial del 12% entre los salmones, si bien no representa riesgo alguno para el consumidor humano.En los peces puede provocar anemia y hemorragias internas de diversos órganos, y como se trata de un virus, no es tratable con antibióticos. Esta misteriosa pero muy oportuna (para los enemigos de la industria salmonera) aparición del virus ISA en los cultivos de salmones despierta la suspicacia al recordar la también misteriosa y nunca aclarada presencia de cianuro en dos uvas de exportación a EEUU (halladas milagrosamente entre millones de uvas) en 1989, acontecimiento muy eficaz para dañar el prestigio exportador de Chile a fines del Gobierno Militar.
Otro balde de agua fría para esta industria fue el articulo publicado el pasado 27 de marzo en el New York Times con acusaciones contra las salmoneras chilenas por problemas sanitarios, el virus ISA y uso de antibióticos en los peces, lo que motivó el cese de compras de salmón chileno por parte de la cadena de supermercados norteamericana Safeway, lo que fue respondido mediante una declaración aclaratoria por parte de Salmónchile. Curiosamente, con bastante poco patriotismo y con el deseo manifiesto no de buscar soluciones, sino que de criticar y ojalá destruir la industria salmonera chilena no importando el costo social, muchas ONG, organismos de izquierda y sindicatos ajenos a la industria celebraron alegremente esta publicación del New York Times como si en algo beneficiara a los chilenos, con la excepción claro está de los más que evidentes intereses politicos que los respaldan. Lo que en otros tiempos se habría conocido como traición a la patria (no a las industrias salmoneras) y hubiera despertado la indignación generalizada de los chilenos.
La salmonicultura desarrollada en el sur de Chile es una industria relativamente joven, con un desarrollo a gran escala sólo en los últimos 10 años.
Según datos oficiales, la industria salmonera en Chile registró en 2007 exportaciones por el orden de US$ 2.241,71 millones, lo que representó un 10,8% de las exportaciones no mineras y un 23,8% de las exportaciones alimentarias del país (2006). Además, ha sido responsable de dar trabajo directamente a 28.400 personas, e indirectamente a otras 7.600 durante ese mismo año; representa un 11% de los puestos de empleo en la X Región.
Pero todos estos hechos positivos no pueden sino causar molestia en los sectores de izquierda, en particular en los comunistas (los que claman por su derecho a no ser "excluidos" cuando no logran reunir los votos suficientes para llegar al parlamento ). Aparte de una inicial y dura campaña contra el sector de parte de grupos ecologistas comprometidos más con políticas de izquierda que con la propia ecologia, una segunda táctica ha sido la tradicional agitación violentista y aprovechamiento de los trabajadores por parte de grupos que es lo único que saben hacer bien: el partido comunista.
Efectos ecologicos de la salmonicultura existirán sin duda, como en toda incorporación de una especie distinta y no endémica en un habitat nuevo, pero quisiera conocerlos de parte de verdaderos cientificos que no mezclen en sus articulos conceptos biológicos y ecologicos con términos tales como "capitalismo" o "sistema neoliberal" que no pertenecen a las variables biológicas analizadas. Si alguien conoce algún articulo serio al respecto, lo invito a darlo a conocer.
Hay que comprender un hecho histórico muy claro: mientras en un lugar haya abundante oferta de trabajo, mejor calidad de vida, desarrollo industrial próspero y paz social, electoralmente el comunismo tendrá muy pocas opciones de imponerse. El terreno fértil para ellos es aquél adonde reina todo lo contrario, el hecho de que la gente sufra las peores condiciones económicas representa su única oportunidad, para estimular el resentimiento social, la violencia y la crítica sin fundamentos al "sistema neoliberal", que se pueda traducir en votos a su favor de parte de la gente descontenta. Y el panorama de la X Región, en especial gracias a la industria salmonera, no podía ser más preocupante para sus intereses. De modo que puso en práctica sus detestables métodos al enviar a un sicario de los suyos, ajeno al gremio y al trabajo salmonero, como el nefasto agitador Cristián Cuevas (quien antes desarrolló iguales funciones en la huelga de contratistas de CODELCO) para inducir a los trabajadores a provocar actos violentos contra las empresas salmoneras en el curso de una huelga . Esto incluía atacar y destruir las oficinas, tomarse los plantas de cultivos de salmones sin preocuparse de la supervivencia ni de la alimentación de éstos, permitiendo así la muerte de millones de peces con un alto costo económico que sin duda no pagarán los trabajadores, ataques a carabineros, bloqueo de carreteras, etc etc. Y muchos trabajadores, ingenuos y tontos, incapaces de defender su fuente de trabajo, no se opusieron a este aprovechamiento político y ya están sufriendo las consecuencias. Marine Harvest cerró su planta de Chinquihue, Puerto Montt, dejando sin trabajo a unos 600 trabajadores a quienes sin duda no será precisamente Cuevas quien solucionará sus actuales problemas laborales.
Entre las razones de este cierre se cuentan el bajo precio del dólar, la presencia del virus ISA entre los salmones y las pérdidas derivadas de las inutiles medidas de fuerza tomadas por algunos trabajadores contra las plantas durante el verano, e incluso se llegó a adelantar su cierre,concretado el 12 de abril, debido a "el llamado de los sindicatos a bajar los niveles de producción en medio de un periodo de fragilidad" que hacía imposible a la empresa continuar con su funcionamiento normal. Pese a que la empresa ofreció reubicar a los trabajadores finiquitados en otras empresas de la región, el rechazo de los trabajadores empeoró aun más su situación : "Lamentablemente, los sindicatos afectados se negaron durante la semana pasada a participar de esta iniciativa, que claramente beneficia a los empleados de la empresa, iniciando una huelga de brazos caídos que aumentó aún más los costos de proceso y puso en peligro la estabilidad laboral de los demás trabajadores de Marine Harvest. Frente a este escenario, la empresa ha decidido cerrar la planta y no prolongar un conflicto a todas luces innecesario", dice el comunicado.
La cesantia resultante llevará a los comunistas a sacar alegres cuentas electorales, y a la población de Puerto Montt a la incertidumbre laboral. Ambas variables, como la historia lo demuestra porfiadamente, siempre son directamente proporcionales.
Como bien expresó en entrevista en El Mercurio Alvaro Jiménez, nuevo director de Marine Harvest, haciendo referencia al posible cierre de la planta Aguas Claras, de Calbuco, por persistente conflictividad laboral artificial, advierte que "es imposible operar bajo estas condiciones de "ingobernabilidad absoluta" de una empresa por un mal uso de la ley(...) No hay ninguna empresa que sea capaz de sostener un clima laboral de ese tipo, con plena anarquía. Y es una realidad que puede enfrentar no sólo nuestra empresa y nuestra industria, sino otras que pasen a ser blanco de otros agitadores, sindicalistas de afuera".
El comunismo y el socialismo son como el cáncer: sólo se manifiestan exitosamente en una sociedad cuando el huesped (la sociedad) está con sus defensas bajas y en malas condiciones fisicas o sicológicas. Y, muchas veces, terminan matándola.
¿Y cuál ha sido la actitud del gobierno ante esta situación? Actuando con el corazoncito socialista, primero se dedicaron a hostilizar y culpar (¿?) a las salmoneras por su propia imprevisión ante el terremoto de Aysén ocurrido hace un año y precedido por tres meses de temblores inusuales, referirse como principales culpables de la agitación laboral a las salmoneras atacadas violentamente y tomadas por algunos de sus trabajadores en la huelga del verano, con las consecuencias antes descritas, y, cuando apareció el articulo de New York Times, pensar por primera vez con la cabeza y asustarse por la caida impositiva que representaría el hundimiento de dicha industria y salir, por fin, a defenderla con espiritu de pais.
Lo malo es que, más de lo que resultaria conveniente, este gobierno piensa más con su corazón rojo y no con el cerebro blanco, azul y rojo de todos los chilenos.

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Sunday, November 18, 2007

 

PATAGONIA SIN REPRESAS
CHILE SIN ENERGIA I





En diversos medios de comunicación, asi como en la web, podemos encontrar alusiones a la campaña "Patagonia sin represas", generada por grupos ecologistas en incómoda y lamentable connivencia con grupos representativos de extrema izquierda, teniendo éstos últimos poco o nada que ver con la ecología científica.
El objetivo de esta campaña es evitar la instalación, en la región de Aysen, lugar donde se localizan algunos de los ríos más caudalosos de Chile, de centrales hidroeléctricas que permitan sostener el elevado requerimiento energético que el pais requiere para crecer económicamente, mejorando el nivel de vida de todos sus habitantes.
Pese a que, en este caso, la energía hidroeléctrica constituye una forma de producción energética limpia y no contaminante, que sustituye favorablemente las grandes emisiónes de CO 2 al medio ambiente característica de otras formas de generación de energía, como la termoelectrica, los ecologistas extremos encuentran reparos ante su instalación, basandose en elementos más bien subjetivos que merecen ser evaluados en forma más objetiva y desvinculada de visiones politico-partidistas que nada tienen que ver con la ciencia ecológica en si. No hay que perder la visión de que el bienestar humano resulta ser prioritario ante el de algunos ecosistemas renovables, en especial si para asegurar este bienestar no se cae en la contaminación irreversible y perjudicial de este medio ambiente.
Hace unos días, se lanzó el libro "Patagonia chilena sin represas", del Ingeniero en Recursos Naturales Eduardo Mera, que dice contar con la coautoría del "especialista ambiental" y millonario Douglas Tompkins, quien con propósitos aun no del todo aclarados y contando con el apoyo de personeros de la Concertación, ha comprado enormes extensiones de territorio chileno, lo que divide, actualmente, al pais en dos a la altura de la provincia de Palena. En la presentación del libro se habla de un tema bastante poco técnico, más politico partidista y que recuerda al discurso comunista, al decir "el libro muestra propuestas, sueños y esperanzas que están hoy en discusión en Chile y el mundo, por parte de quienes tienen la certeza que otra forma de desarrollo es posible y que estos modelos ultraneoliberales, instalados por la fuerza y no la razón, deben ser profundamente modificados".
Hablamos del mismo comunismo que, disponiendo durante 70 años del poder total e incontrarrestable en algunos paises del mundo como para imponer sin oposición alguna sus supuestas ideas ecologistas, motivó por ejemplo los tremendos desastres ambientales de Chernobyl, el Mar Aral y la contaminación petroquimica de Bakú, en la ex URSS.
Respecto al tema de las centrales hidroeléctricas ayseninas, podemos leer con detalle los fundamentos de quienes se oponen en el sitio web Patagonia sin represas .
Allí podemos informarnos acerca de los motivos que habría que tener en consideración, según su opinión, para detener la instalación de esta fuente energética limpia y las alternativas que ellos proponen. Sin embargo, al indagar más a fondo acerca de las motivaciones que habrìa que tener en cuenta para oponerse a dicho proyecto, en la página oficial nos encontramos con un extraña mixtura de hechos ecológicos concretos con sloganes políticos que poco tienen que ver con los intereses puramente medioambientales. Se dice, por ejemplo, "si estos proyectos fuesen autorizados, en la práctica se estaría permitiendo que el monopolio elèctrico que persigue su implementación por intereses comerciales privados, se apropie gratuitamente de este valioso capital natural de todos los chilenos, y que sepulte, de paso, el sueño de Aysen de ser una región capaz de conservar su calidad ambiental"

Parece interesarles más el entorpecer las eventuales ganacias de una empresa privada, que considerar las consecuencias que tendría sobre millones de chilenos el freno del desarrollo económico por escasez de energía, que se traduciría en la práctica en:

menor actividad productiva y menor creación de todo tipo de empresas debido a la incapacidad de satisfacer los requerimientos energeticos para su funcionamiento,

mayor cesantía por falta de puestos de trabajo,

mayor pobreza, mayores costos para todos de la energía,

mayor contaminación ambiental real por la necesidad de implementar plantas termoelectricas (energia sucia) para intentar suplir estas carencias,

complicaciones en el manejo informático,

cortes de luz por racionamiento,

menor iluminación de las ciudades y proliferación de la delincuencia amparada en la oscuridad, etc, entre muchas consecuencias directas e indirectas, para el ciudadano común, que tendría este empeño absurdo en evitar que empresas privadas ganen dinero , más acorde con un resentimiento social y de clase que con genuinos intereses medioambientales y sociales.

Más adelante, estos expertos en medio ambiente señalan que el "problema es el modelo económico equivocado", olvidando que esta ciencia natural como la ecología , no es una ciencia social. De esto podemos concluir que ellos se opondrán, en adelante, a cualquier iniciativa que vaya en pos del desarrollo dentro del marco neoliberal, independientemente de su efecto especifico sobre el medio ambiente. Esta no es una postura científica, sino que ideológica, y por lo tanto no los hace confiables para evaluar lo que en definitiva debiera importarles, y para lo cual las instancias políticas solicitan su opinión técnica: el cuidado del medio ambiente.

En una segunda parte de este post, analizaremos los temas realmente ecológicos relacionados con estas centrales hidroelectricas, de acuerdo al sitio denunciante:
1. ¿cuáles serían las consecuencias medioambientales de la instalación de las centrales en Aysén?
2. ¿qué alternativas energéticas ofrecen sus detractores?

¡ DESCONTAMINEMOS A LA ECOLOGIA DE LA INFLUENCIA POLITICA COMUNISTA!
La ecología es muy importante como para arriesgarla a está sometida a una ideologia ya ampliamente fracasada y superada.

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Monday, February 19, 2007

 
ROJOS, NO GRACIAS

En You Tube circula este video de una buena canción rockera española, con buen ritmo y voces que recuerdan al Mago de Oz, con un impactante video, dedicado a criticar el daño que los "rojos" han sembrado por el mundo. Escuchenla, creo que les gustará. Hacía falta que la música actual contrarrestara la hegemonia progresista que la contamina, al menos que haya algunas canciones que hablen de esta verdad histórica. Abajo les dejo la letra.
(agradecimiento a Coté, quien me dio el dato y que también incluyó un reggaeton de la misma linea)



Después de masacres, dictaduras y muertes
volvéis contando las mentiras de siempre
después de Italia, Rusia o Berlín,
vuestra lista de crímenes no tiene fin

Putas, yompis e inmigrantes
son vuestros mejores votantes
hablais de defender los derechos humanos
con el aborto lo estaís demostrando

Rojos, no gracias
vuestras rojas banderas no volverán
Rojos, no gracias
vuestras sucias mentiras llegan a su final
(bis)

Habláis de trabajo, defender al obrero
y acabáis hundiendo al país entero
vuestros grupos terroristas
sólo lograrán matarnos de risa

Rojos, no gracias...





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