Sunday, November 14, 2010
GRANDES MONTAJES DE LA HISTORIA:
EL TONGO DE LOS LINGOTES DE ORO
DEL GENERAL PINOCHET EN HONG KONG
Hace cuatro años la izquierda inventó uno de sus más insólitos, y a la vez, burdos, habituales intentos de engañar a la opinión pública mundial y desprestigiar a un Augusto Pinochet que, en ese entonces, "disfrutaba" sus últimas semanas de vida ante la incesante persecución progresista. Como pasaba el tiempo, y pese a tener jueces con dedicación exclusiva e incesante aliente de la izquierda gobernante buscando las pruebas que pudieran incriminarlo definitivamente en las violaciones de DDHH que se han atribuido a su decisión personal, éstas, para desesperación de estos sectores, no aparecían por ningún lado.
Entonces, en la misma senda de grandes engaños a la opinión pública que precedieron el caso uvas envenenadas de 1989 y el invento del Cura Jolo y Gema Bueno en 2003 para hacer perder a la derecha en la siguiente elección, se les ocurrió este burdo invento. Burdo, no sólo porque fue una gran mentira, sino además porque por las cantidades de oro supuestamente involucradas, resultaba inverosimil.
Como detalla Hermógenes Pérez de Arce en su imperdible libro "Terapia para Cerebros lavados", paginas 427 a 429, "Los lavadores de cerebros se superaron a sí mismos, tratándose del patrimonio del ex Presidente Pinochet, y llegaron a un verdadero paroxismo cuando, el 25 de octubre de 2006 (poco más de un mes antes del fallecimiento del General) dijeron haber descubierto ¡9.620 toneladas de oro! del ex mandatatrio en Hong Kong. ¡185 mil millones de dólares! ¡El hombre más rico del planeta!¡Todo el PIB chileno en sus bolsillos, y no lo sabíamos! Multiplicaba por más de tres veces la fortuna de Bill Gates.
La noticia la dio a conocer un corredor de valores de Los Angeles, California, Al Landry. Inmediatamente el gobierno de la Concertación, a través del ministro de RREE, Alejandro Foxley, la validó y declaró "que fue entregada por una fuente fidedigna, por lo menos desde el punto de vista nuestro".
Los diputados socialistas estaban exultantes. Uno de ellos comparó a Pinochet con "el Rey Midas". Carlos Ominami fue más cauto, pero se autodelató al declarar: "Si fue verdadero o falso lo del oro, todo Chile quiso creerlo. Eso es lo grave".
Confesó que el pais de los cerebros lavados cree cualquier cosa de Pinochet.
Joan Garcés, el abogado español, representante de la Fundación Allende, se aprestaba, según anunciaba, a embargar los lingotes del general.
El Consejo de defensa del Estado salió, como de costumbre, a decir una malignidad. Siempre que se trata del patrimonio del general, la abogada María Teresa Muñoz aparece en la prensa exclamando cosas sin ninguna base, como "¡lavado de dinero!" o "¡comisiones por venta de armas!".
Pero el tinglado se vino al suelo: el 27 de octubre, dos días después, el HSBC (Hong Kong & Shangai Banking Corporation) declaró que el certificado del oro, supuestamente emitido por él, era falso. Sí, ¿pero quién remedia el daño nacional e internacional a la imagen del general?
Cuando fueron pillados, los autores del engaño se esfumaron, pero no sin cinismo. Pues hasta surgió un alemán de apellido Schell, quien declaró que en su firma existía un comprobante de depósito del HSBC por los 9.620.000 kg de oro o 9,62 toneladas métricas de 99,9% de pureza."
Y todo quedó así, nadie pidió excusas ni se investigó este verdadero y burdo montaje, uno más destinado a ensuciar gratuitamente al mayor estadista chileno del siglo XX.
Ahora que los comunistas citan a cada rato la palabra "montaje" cada vez que son descubiertos en alguna ilegalidad o inconveniencia política , bueno, ¿qué tal éste, ah?
De antología, la verdad.
EL TONGO DE LOS LINGOTES DE ORO
DEL GENERAL PINOCHET EN HONG KONG
Hace cuatro años la izquierda inventó uno de sus más insólitos, y a la vez, burdos, habituales intentos de engañar a la opinión pública mundial y desprestigiar a un Augusto Pinochet que, en ese entonces, "disfrutaba" sus últimas semanas de vida ante la incesante persecución progresista. Como pasaba el tiempo, y pese a tener jueces con dedicación exclusiva e incesante aliente de la izquierda gobernante buscando las pruebas que pudieran incriminarlo definitivamente en las violaciones de DDHH que se han atribuido a su decisión personal, éstas, para desesperación de estos sectores, no aparecían por ningún lado.
Entonces, en la misma senda de grandes engaños a la opinión pública que precedieron el caso uvas envenenadas de 1989 y el invento del Cura Jolo y Gema Bueno en 2003 para hacer perder a la derecha en la siguiente elección, se les ocurrió este burdo invento. Burdo, no sólo porque fue una gran mentira, sino además porque por las cantidades de oro supuestamente involucradas, resultaba inverosimil.
Como detalla Hermógenes Pérez de Arce en su imperdible libro "Terapia para Cerebros lavados", paginas 427 a 429, "Los lavadores de cerebros se superaron a sí mismos, tratándose del patrimonio del ex Presidente Pinochet, y llegaron a un verdadero paroxismo cuando, el 25 de octubre de 2006 (poco más de un mes antes del fallecimiento del General) dijeron haber descubierto ¡9.620 toneladas de oro! del ex mandatatrio en Hong Kong. ¡185 mil millones de dólares! ¡El hombre más rico del planeta!¡Todo el PIB chileno en sus bolsillos, y no lo sabíamos! Multiplicaba por más de tres veces la fortuna de Bill Gates.
La noticia la dio a conocer un corredor de valores de Los Angeles, California, Al Landry. Inmediatamente el gobierno de la Concertación, a través del ministro de RREE, Alejandro Foxley, la validó y declaró "que fue entregada por una fuente fidedigna, por lo menos desde el punto de vista nuestro".
Los diputados socialistas estaban exultantes. Uno de ellos comparó a Pinochet con "el Rey Midas". Carlos Ominami fue más cauto, pero se autodelató al declarar: "Si fue verdadero o falso lo del oro, todo Chile quiso creerlo. Eso es lo grave".
Confesó que el pais de los cerebros lavados cree cualquier cosa de Pinochet.
Joan Garcés, el abogado español, representante de la Fundación Allende, se aprestaba, según anunciaba, a embargar los lingotes del general.
El Consejo de defensa del Estado salió, como de costumbre, a decir una malignidad. Siempre que se trata del patrimonio del general, la abogada María Teresa Muñoz aparece en la prensa exclamando cosas sin ninguna base, como "¡lavado de dinero!" o "¡comisiones por venta de armas!".
Pero el tinglado se vino al suelo: el 27 de octubre, dos días después, el HSBC (Hong Kong & Shangai Banking Corporation) declaró que el certificado del oro, supuestamente emitido por él, era falso. Sí, ¿pero quién remedia el daño nacional e internacional a la imagen del general?
Cuando fueron pillados, los autores del engaño se esfumaron, pero no sin cinismo. Pues hasta surgió un alemán de apellido Schell, quien declaró que en su firma existía un comprobante de depósito del HSBC por los 9.620.000 kg de oro o 9,62 toneladas métricas de 99,9% de pureza."
Y todo quedó así, nadie pidió excusas ni se investigó este verdadero y burdo montaje, uno más destinado a ensuciar gratuitamente al mayor estadista chileno del siglo XX.
Ahora que los comunistas citan a cada rato la palabra "montaje" cada vez que son descubiertos en alguna ilegalidad o inconveniencia política , bueno, ¿qué tal éste, ah?
De antología, la verdad.
Labels: Chiledeportes, Concertación, General Pinochet, mentiras del socialismo, tongo de los lingotes
Monday, November 30, 2009
A 25 AÑOS DE LA FIRMA DEL TRATADO DE PAZCON ARGENTINA, BACHELET COSECHA E IGNORA LOS MERITOS
DEL GENERAL PINOCHET
El pasado 28 de noviembre, en una ceremonia presidida por S.S. el Papa Benedicto XVI y que contó con la presencia de las actuales presidentas de Chile y Argentina, Michelle Bachelet y Cristina Fernández, se conmemoró el 25° aniversario (1984) de la firma del tratado de Paz y Amistad entre ambos países, que felizmente acabó con los aires de guerra que se habían iniciado en 1977 tras el desconocimiento por parte de Argentina del Laudo Arbitral de Isabel II que otorgaba tres islas en disputa a Chile, y que estuvo a punto de culminar en una guerra franca en diciembre de 1978.
A juicio de Su Santidad, la firma del Tratado de Paz y Amistad fue una "solución digna, razonable y ecuánime" que evitó el conflicto entre las dos naciones hermanas. El Papa consideró que el tratado "está indisolublemente unido" a la figura de Juan Pablo II, a quien definió como "un mensajero y artífice de las paz, que no dudó en aceptar la delicada y crucial tarea de mediador". Asimismo, destacó la "ayuda inestimable" en ese proceso de cardenal Antonio Samoré, quien, precisó, "siguió personalmente todos los avatares de esas largas y complejas negociaciones, hasta la definición de la propuesta que llevó a la firma del Tratado".
Sin embargo, en la ocasión no estuvieron presentes los personajes realmente involucrados en este feliz desenlace, quienes en la época tuvieron la sensatez, el criterio y la prudencia de evitar un inminente desenlace sangriento: el Papa Juan Pablo II y el General Pinochet, así como el Cardenal Antonio Samoré, mediador infatigable designado por la Santa Sede, todos ya fallecidos.
Es lógico explicar con sus decesos su ausencia física en esta ceremonia recordatoria efectuada 25 años después, pero ello en nada podria explicar cómo la presidenta de Chile, que muchos consideran una "estadista", ignoró deliberadamente un hecho histórico ineludible en la ocasión: ni siquiera se nombró al artifice nacional de esta paz, se ignoró, intentando inutilmente borrarlo de la historia, el nombre del General Pinochet, presidente de Chile en dicha época, cuyo mérito y aporte para el feliz desenlace del conflicto resulta históricamente indiscutible . El sí actúo en esa ocasión como un estadista, sobreponiendo el destino del pais a otras consideraciones que, tratándose de un militar entrenado toda su vida para la guerra, resultan incluso más meritorias, más aun si se contraponen con la actitud de sus colegas argentinos, deseosos de conseguir una supuesta gloria y unidad nacional fácil a través de este medio.
Y los hechos posteriores, como la Guerra de las Malvinas, demuestran claramente por una parte el dispar criterio de los militares y presidentes de uno y otro lado, así como el muy probable triunfo militar que Chile podría haber conseguido en una supuesta guerra ante tropas argentinas mal preparadas y peor comandadas, pero ¿a qué costo humano? ¿con qué grado de destrucción material? Pinochet adoptó entonces el criterio de un estadista, olvidando los sueños de todo militar de pasar a la historia como un general victorioso y triunfante en el campo de batalla.
Aunque Bachelet no tenga una pizca de estadista, aunque no haya tenido la grandeza de siquiera mencionar la figura del General Pinochet en esta ocasión, aunque solo gobierne a favor de quienes piensen tal como ella y aunque, coherente a estos principios, quiera ignorar descaradamente hechos concretos de la historia que ni siquiera los socialistas han podido deslegitimar, tal como la oportuna y prudente intervención de Pinochet en la resolución feliz de este conflicto, la verdad se termina imponiendo con la fuerza de la roca. Y aunque haya habido un exagerado, iracundo y desproporcionado lobby de izquierdistas camuflados en el término "urbanismo" para impedir la colocación en el Barrio Bellavista de una gran estatua al Papa Juan Pablo II, gran artifice de esta paz y salvador de las vidas de muchos chilenos inocentes (que poco parece impiortar al doble standard de concepto de vida para el socialismo), los que hoy vivimos tenemos claro a quién debemos agradecerselo.
¡GRACIAS, S.S. JUAN PABLO II!
¡GRACIAS, GENERAL PINOCHET!
¡GRACIAS CARDENAL SAMORE!
POR EVITAR LA GUERRA ENTRE CHILE Y ARGENTINA
Labels: Argentina, Bachelet, General Pinochet, Juan Pablo II, mentiras del socialismo, Tratado de Paz

